Programa Mundial de Alimentos gana el Premio Nobel de la Paz

La agencia alimentaria de Naciones Unidas, el Programa Mundial de Alimentos (PMA), ganó el viernes el Premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos para combatir el hambre y mejorar las condiciones para la paz en las zonas afectadas por conflictos.

La organización, con sede en Roma, afirma que ayuda a unos 97 millones de personas en unos 88 países cada año y que una de cada nueve personas en todo el mundo todavía no tiene suficientes recursos para comer.

“La necesidad de solidaridad internacional y cooperación multilateral es más evidente que nunca”,

dijo en una rueda de prensa la presidenta del Comité Noruego del Premio Nobel, Berit Reiss-Andersen.

El PMA es un motor detrás de los esfuerzos para impedir el uso del hambre como un arma de guerra y conflicto, y la pandemia del COVID-19, que según la agencia podría duplicar las necesidades alimenticias en el mundo, lo ha hecho más relevante, indicó.

“La pandemia del coronavirus ha contribuido a una fuerte alza del número de víctimas de hambre en el mundo”,

afirmó el comité del Nobel en su anuncio del galardón.

“Hasta el día en que haya una vacuna médica, la comida es la mejor vacuna contra el caos”.

“Existe una estimación dentro del Programa Mundial de Alimentos de que (…) habrá 265 millones de personas con hambre en un año, así que, por supuesto esto también es una llamada a la comunidad internacional para que no subfinancie al Programa Mundial de Alimentos”,

agregó.

El PMA gestiona un servicio logístico que ha enviado cargamentos médicos a más de 120 países durante la pandemia para ayudar a gobiernos y socios sanitarios en el combate contra el COVID-19. También ofreció servicios de pasajeros para trasladar a trabajadores humanitarios y de la salud donde los vuelos comerciales no están disponibles.

El director ejecutivo del PMA, David Beasley, de viaje en Níger, publicó un video comunicado en las redes sociales.

“Es por la familia del PMA”, dijo. “Están ahí fuera en los lugares más difíciles y complejos del mundo, donde hay guerra, conflicto, extremos climáticos, no importa. Están ahí fuera y se merecen este premio”.

“Es la primera vez que me quedo sin palabras (…) Es increíble”,

afirmó.

“¡Y wow wow wow wow!”

En un comunicado escrito, agregó que

“hoy es un recuerdo de que la seguridad alimentaria, la paz y la estabilidad van juntos. Sin paz no podemos lograr nuestro objetivo mundial de hambre cero; y mientras haya hambre, nunca tendremos un mundo pacífico”.


© Thompson Reuters

(Reporte adicional de Terje Solsvik, Victoria Klesty y Nora Buli en Oslo y Emma Farge en Ginebra; escrito por Gwladys Fouche; editado en español por Carlos Serrano)