Antonio Villalobos Adán anuncia recorte de personal en el Municipio de Cuernavaca

La reingeniería de la administración pública del Ayuntamiento de Cuernavaca contempla recortes en diversos rubros, para contar con los servicios e infraestructura que la sociedad demanda

Insostenible, la operación del municipio sin actuar ante deudas heredadas, nómina abultada y baja recaudación por la pandemia, sostiene.

Ante esta epidemia global, el Ayuntamiento ha resistido hasta donde ha podido, antes de afectar a su plantilla laboral, con medidas de austeridad para equilibrar las finanzas de la comuna

El Presidente Municipal de Cuernavaca, Antonio Villalobos Adán anunció, a través de un video dirigiéndose a la población de la capital morelense, una reestructura a fondo del Gobierno de la Ciudad.

En su mensaje, señaló que la ingeniería de la administración pública del Ayuntamiento de Cuernavaca contempla recortes en diversos rubros, para contar con los servicios e infraestructura que la sociedad demanda.

El edil aseguró que es insostenible, la operación del municipio sin actuar ante deudas heredadas, nómina abultada y baja recaudación por la pandemia.

Así, compartió información que deben conocer todos los habitantes de la Ciudad de la Eterna Primavera y que quieren que sea una ciudad de primera.

El Ayuntamiento de Cuernavaca -explicó-cuenta con un presupuesto anual de mil 300 millones de pesos que aunque pareciera mucho dinero no lo es, porque la mayor parte de estos recursos públicos, 800 millones de pesos, se destina al pago de nómina, es decir, a sueldos, salarios y remuneraciones para los más de 4 mil trabajadores que tiene el municipio.

Pero, además, el 25% de los trabajadores son pensionados y jubilados, a quienes se les cumple su pago de manera puntual. Esto representa 200 millones de pesos año. El otro 75%  600 millones de pesos) es para pagar a los trabajadores en activo.

Esa cantidad es muy alta, pues el Gobierno Municipal viene cargando, además, con deudas que dejaron otras administraciones y por las que hay que pagar 150 millones de pesos al año. Y no solo eso: el mantenimiento de la ciudad, lo que se llama el Gasto Corriente (pago de impuestos, sentencias judiciales, combustibles, materiales, papelería, pagos de seguridad social, herramientas, utensilios, equipamiento) necesita una inversión de 300 millones de pesos.

Así que, si se quisiera construir un puente, un distribuidor vial o un paso a desnivel, no sería posible, pues solo quedan 50 millones de pesos cada año, que se utilizan para pequeños proyectos (una calle, remozamiento de espacios públicos, reparaciones menores) y para atender contingencias, como cuando ha habido inundaciones, deslaves, derrumbes, o ahora, con la pandemia por COVID-19.

El alcalde reconoció: “Ante esta epidemia global, el Ayuntamiento ha resistido hasta donde ha podido, antes de afectar a su plantilla laboral, con medidas de austeridad para equilibrar las finanzas de la comuna, que se han venido abajo por los efectos de la baja recaudación;  y sin dejar de cumplir los compromisos de pago de deuda heredada, se han redireccionado los fondos municipales para apoyar a los que menos tienen, con la entrega de paquetes alimentarios, por ejemplo.”

Y explicó: “Quizás por eso pareciera que “no se hace nada”, o que la ciudad no crece como Querétaro, Puebla, Guanajuato u otras capitales estatales.

Pero ahora ya saben por qué”, dijo.

Y a continuación, dio a conocer lo que se está haciendo: una reingeniería y reestructuración de los organigramas, dependencias, perfiles de puestos y áreas de servicio. También revisando lo que hacen todos los que colaboran en el ayuntamiento, su puntualidad, su compromiso y su eficiencia, porque los ciudadanos merecen que a quienes se les paga, hagan bien su trabajo.

“Y es que, durante el confinamiento-señaló Villalobos Adán- por la contingencia sanitaria, nos dimos cuenta de que muchas funciones se pueden realizar desde casa, por menor número de empleados o sin que haya tantas oficinas y puestos de personas que hagan lo mismo”.

Y ejemplificó: “Es parecido a como funcionan las cosas en cada hogar:

Se tiene un presupuesto para pagar la renta, el teléfono, el agua y las escuelas. Se aparta lo necesario para alimentos, ropa y calzado y se guarda “para las emergencias”, para el doctor, o las vacaciones”.

“Y cuando no hay dinero, dejas de impermeabilizar, de pagarle al jardinero, o a quien ayuda con la limpieza, y ya no pintas la pared que lo necesita y vas menos veces al cine. Buscas ahorrar y eliminar gastos. Porque hay que pagar la letra del coche, o el predial, la tarjeta de crédito o la hipoteca”.

Y aseguró: “Pero no puedes dejar de comprar las medicinas de la abuelita o que te corten la luz. O sea: Le das prioridad a lo más urgente e importante”.

Y terminó diciendo que Cuernavaca es nuestra casa y para que la tengamos limpia, moderna y crezca en infraestructura obras y servicios de calidad, tenemos que hacer más con menos: más desarrollo, menos carga y menos deuda.

“Eso estamos haciendo. Y queríamos que lo supiera la ciudadanía”, finalizó.

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